Julio Nieves, el etnoeducador samario que echó raíces en la Sierra Nevada
Desde hace más de 30 años ejerce como rector en la Institución Etnoeducativa Distrital Tayrona de Bunkwimake. Este viernes 15 de mayo se celebra el ‘Día del Maestro’ en Colombia.
Conocer la cultura del pueblo arhuaco fue lo que lo cautivó. Entre las montañas, donde el camino es de herradura y los carros no llegan, Julio Nieves ha construido su hogar. Este docente, de origen occidental y campesino, llegó a la Sierra Nevada de Santa Marta en 1992, enamorado de la enseñanza, que fue el impulso para emprender un viaje hacia la cosmovisión indígena del que no ha regresado.
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Este 15 de mayo se celebra el ‘Día del Maestro’ en Colombia, fecha instituida el 1950 como un homenaje al sacerdote San Juan Bautista de La Salle, quien fue declarado patrono de los educadores por el papa Pío XII. Esta festividad tiene como objetivo exaltar la labor que diariamente realizan los docentes en todo el territorio nacional.
En el caso de Nieves, llegó hace más de 30 años a la Institución Etnoeducativa Distrital Tayrona de Bunkwuimake como docente suplente, pero ese cargo solo duró dos años, pues al tener un gran desempeño y sentido de pertenencia por la cultura de ese territorio, fue nombrado como rector “encargado”, cargo que actualmente ocupa por solicitud de la comunidad.

“En este momento tengo 34 años como rector y duré dos como docente de matemáticas. Lo más significativo de esto es conocer una cultura distinta, trabajar por y para ella y exaltar sus bondades”, expresó.
Pero no todo en este camino ha sido fácil. Uno de los retos se educar en esta zona –también golpeada por el conflicto armado- fue entender el contexto y adaptarse a la vida lejos de la “civilización” occidental.
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“Trabajar en una cultura que uno principalmente no conocía es lo realmente complejo. A pesar de que al inicio eso me dio duro, el proceso de adaptación se fue haciendo más fácil cuando me di cuenta que, la manera de vivir de ellos, era muy similar a la que yo tenía cuando estaba en el campo. Traté de transformar algo que podía ser negativo, en una oportunidad”, sostuvo.

'Arhuaco adoptivo'
Una de las anécdotas que llenan de orgullo a Nieves fue cuando buscó profesionalizarse en un programa de etnoeducación en la comunidad de Wiwa, diseñado exclusivamente para indígenas
"Fui una excepción allí porque casi no logro entrar. Gracias a una carta de las autoridades indígenas pude lograr que me tuvieran en cuenta, pero se demoraron una semana debatieron en su lengua si debía o no quedarme, buscando razones para aceptar a este occidental en ese espacio sagrado de formación", contó.
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Al final, la comunidad no solo lo aceptó, sino que lo adoptó. Tras décadas de convivir en armonía y entender la cultura, Nieves se define a sí mismo como un "accidente en la cultura" o, mejor aún, un 'arhuaco adoptivo'.

Sentido de pertenencia por los saberes
Esta institución etnoeducativa tiene un modelo de educación diferente en el que las ciencias duras como: matemática, biología o física, son importantes, pero prioridad. En esta institución – que actualmente cuenta con 693 estudiantes, todos nativos de ahí-, son los saberes ancestrales los que prevalecen como un diálogo entre el ser y la naturaleza.
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“Aquí se enseña la lengua materna –Ikun- y las artesanías propias de la comunidad, porque para ellos lo que se hace con las manos es sagrado, aunque en la cultura occidental solo se ve como accesorios o cosas banales. Acá eso se relaciona con la vida de cada miembro de la comunidad y con cada ser que convive con ellos”, aseveró.
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Sin embargo, muchas personas se preguntarán si esta población se encuentra 100% alejada de la conectividad. La respuesta es no. Gracias a la gestión de Nieves, las cinco sedes de la institución cuentan con conexión a internet -a través de antenas instaladas por MinTIC- que se utiliza como herramienta para fortalecer su identidad y darla a conocer al mundo.

Independencia educativa
A lo largo de los años, Nieves ha podido entender, un poco más, cómo es la relación del arhuaco con la madre naturaleza y eso ha sido clave en la consolidación de propuestas y estrategias que permitan visibilizar los procesos que se viven en la Sierra Nevada.
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Señaló que el panorama educativo para los pueblos indígenas “atraviesa un momento histórico” pues el Gobierno publicó el Decreto 0481 que otorga autonomía a las comunidades para definir sus propios sistemas educativos, rompiendo con la Ley General de Educación que, en muchas ocasiones, chocaba con los procesos internos de los pueblos originarios.
"Ahora toca repensar cómo van a ser los procesos de educación propia e integrar la escolaridad como una pequeña parte de una formación mucho más amplia: la educación para la vida y el territorio”, puntualizó.
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La trayectoria de Julio Nieves pasa de la cátedra para convertirse en un “manifiesto” sobre la descolonización del aprendizaje. Su convivencia con una comunidad ancestral demuestra que el verdadero éxito de la etnoeducación radica en la humildad de enseñar lo que sabe, pero también en la capacidad de aprender del entorno que habita y todo lo que hay en él.